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miércoles, 9 de abril de 2014

CORBATAS DE UNQUERA... toc, toc ¿hay alguien ahí?

Últimamente no tengo muchas ganas de cocinar. A pesar de que es una cosa que me gusta mucho, paso rachas en las que cocinar se convierte en algo necesario para subsistir… simplemente eso. Ni siquiera el blog me motiva, aunque he de confesaros que, desde que quité la opción de comentarios en mi blog, ya no es lo mismo. Vivo más tranquila, eso es verdad, pero echo de menos el tener una relación más directa con todos vosotros. Aunque aún recibo algún que otro email, y las visitas tampoco me han disminuido, cosa que me da una gran satisfacción, reconozco que hay veces que me da la sensación de estar hablando sola, jajaja. A pesar de todo, por ahora no contemplo el volver a activarlos. Me da mucha pena no poder responderlos, ni devolver visitas, pero ya veremos más adelante. Aún así, os recuerdo que os seguiré contestando por email y por Facebook. 

Comentada mi pereza, no es de extrañar que la receta que os presento hoy sea tan fácil y con tan pocos ingredientes. Hace una semana, al limpiar la nevera, me di cuenta de que tenía una lámina de hojaldre, a punto de caducar, y unas claras de huevo, y de repente me acordé de esta fantástica receta que ya había hecho alguna vez, pero que aún no tenía publicada. Así que, con máquina de fotos en mano, me dispuse a preparar estas deliciosas corbatas, un producto típico de la repostería de Cantabria.



CORBATAS DE UNQUERA


- 1 lámina de hojaldre
- Glasa, hecha con 1 clara de huevo, 150 gr de azúcar glass y 1/2 cucharadita de zumo de limón: Para preparar la glasa, en un bol batimos con un tenedor la clara de huevo y le vamos añadiendo el azúcar glass y por último el zumo de limón, hasta conseguir una consistencia no demasiado líquida.
- Un puñado de almendras crudas, las mías laminadas, que son las que tenía en casa, y hemos quedado que era una receta de aprovechamiento, pero podéis usar también troceadas.

****

1. Cortamos la lámina de hojaldre en rectángulos.
2. Los retorcemos un par de veces por el medio.
3. Le ponemos en los extremos un poco de glasa, la forma más fácil de ponerla es con un pincel, y encima las almendras.
4. Ahora puedes elegir entre pintarlas con un poco de yema de huevo, para darles color, o como en mi caso con un poco de la glasa para darles sabor por en medio. Tú decides.
Horneamos a 200º C en horno precalentado durante 10 minutos.

El tiempo de horneado es orientativo.


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jueves, 27 de marzo de 2014

TARTA OMBRE DE FRESA Y PLÁTANO... Bienvenida primavera

Hoy, hablando con mi compañera de trabajo, comentábamos como a veces idealizamos cosas que, seguramente en la realidad, ni serían tan bonitas ni tan ideales. Por ejemplo, a mí siempre me hubiese gustado vivir en una casa con viñedos y bodega, hacer la fiesta de la vendimia, pisando la uva y moviendo las alas artificiales, para eliminar la escarcha, con Keanu Reeves a mi espalda… es cierto, ¡¡soy muy peliculera!!. En mi mente paso por alto lo dura que es la vida de campo, jeje. Otra cosa que idealizo es la Primavera, siempre digo que es mi estación preferida (junto con el Otoño), pero ¿eso es verdad?. Lluvias cada día, la alergia que hace irrupción en mi casa, como una invitada no deseada, y el cansancio que se apodera de mí, hace que tenga el convencimiento de que me paso el resto del año idealizándola. Pero claro, llega un día en que sale el sol, por fin el antihistamínico surte efecto contra la alergia, y los rayos de sol, que se alargan una hora más, me dan la vitalidad necesaria. Y entonces pienso: ¡¡Bienvenida Primavera!!


Esta tarta no puede ser más primaveral. La hice para mi cumpleaños el mes pasado. Sí, habéis leído bien, mi cumpleaños… es lo que tiene el que te guste la repostería y quieras practicar siempre que se presenta ocasión. A estas alturas tengo una lista de tartas pendientes tan largaaaaa que necesitaría otra vida para completarla, eso o tener más familiares cerca con los que poder festejar sus cumples. Como ninguna de las dos cosas es posible, yo voy a mi ritmo, como siempre digo, muchas ideas y pocas bocas. Esta tarta hacía mucho tiempo que la tenía en mente y por fin me decidí por ella. Una tarta que tiene sorpresa,  ya que la parte rosa, contrariamente a lo que pueda parecer sabe a plátano, y la más amarilla a fresa… pequeños fallos que os explicaré a continuación, para que no repitáis, a no ser que os guste la idea de desconcertar a vuestros invitados, jajaja



Hace tiempo que tenía en casa los botes de Nesquik de plátano y de fresa, que compré a la espera de darles alguna utilidad respostera. Así que esta tarta fue la excusa perfecta para darles salida, aunque ahora que mi niño los ha probado con leche y le encantan, creo que los voy a tener que comprar más veces. La pega es que estos botes no son tan fáciles de encontrar, sé que los venden en tiendas de repostería y en algún Supermercado, yo los encontré en el DÍA.


La palabra "ombre" quiere decir sombra en francés, y consiste en un degradado de tonos. Para hacerla, yo me decanté por elaborar un bizcocho de fresa y otro de plátano, y lo que les aporta esos sabores es precisamente esos tipos de Nesquik. Para el relleno preparé una crema diplomática, una crema muy suave al paladar que es una mezcla de crema pastelera y nata montada. Y para la cobertura, nata vegetal, mi cobertura ideal para trabajar con manga pastelera, ya que os he comentado, en alguna que otra ocasión, que en mi familia no somos muy amantes de las cremas de mantequilla, taaannnn empalagosasssssss y contundentes, así que siempre que necesito hacer alguna filigrana de este tipo, me decanto por esta fabulosa nata que tan buen resultado me da y que ya os hablé en esta ocasión.

BIZCOCHOS DE FRESA Y DE PLÁTANO

INGREDIENTES (para un molde de 23 cm o dos de 18 cm) 
Para el bizcocho de fresa
200 gr de Nesquik sabor fresa 
200 gr de harina de repostería 
1 sobre de levadura Royal 
4 huevos 
150 gr de azúcar 
150 gr de mantequilla 
150 gr de leche entera

Para el bizcocho de plátano
Los mismos ingredientes anteriores, pero sustituyendo los 200 gr de Nesquik de sabor a fresa por 200 gr de sabor a plátano.

PREPARACIÓN
Como os he puesto arriba en los ingredientes, podéis elegir hacer los bizcochos en un molde de 23 cm o, como en mi caso en dos de 18 cm. Si te encanta hacer este tipo de tartas altas y de varias capas, te aconsejo que te compres, al menos, dos moldes de este tipo de 18 cm, ya que son muy fáciles para hornear y desmoldar. Si no los tienes, puedes optar por hacerlo en uno solo, y después cuando se enfría por completo, cortarlo por la mitad.

Nota aclaratoria: Como yo quería que la tarta tuviera sólo tres bizcochos, una de las mitades, concretamente la de plátano, nos la zampamos en el desayuno... buenísimooo. Si tú prefieres que tu tarta tenga cuatro capas, pues entonces utilizaras todos los bizcochos. Eso lo dejo a tu elección. 

Precalentamos el horno a 180º y engrasamos el molde, o moldes, elegidos.


Con un colador, tamizamos el Nesquik, la harina y la levadura, para quitarle todos los posibles grumos. También podéis hacerlo en Thermomix mezclando durante 15 segundos, a velocidad 5. Reservamos.

 
Batimos los huevos con el azúcar. Si lo hacemos con la Thermomix, ponemos la mariposa y programamos 3 minutos, a velocidad 3½, sin temperatura. Mientras, calentamos unos segundos en el microondas la mantequilla para que esté blanda (ojo, no fundida).



Añadimos esta mantequilla a la mezcla de huevo y azúcar y seguimos batiendo, en Thermomix, programamos 3 minutos, a velocidad 3½, sin temperatura. Agregamos la leche y continuamos batiendo,  en Thermomix, 30 segundos, a velocidad 3½


Añadimos la mezcla reservada de de Nesquik, harina y levadura y mezclamos con una espátula. Si lo estamos haciendo con la Thermomix, mezclamos sólo 20 segundos, a velocidad 3½ y terminamos de mezclarlo con la espátula, sin la mariposa (tiene que quedar una crema suave y espesa). 

MOMENTO CONFESIÓN: Como la tarta que vamos a hacer es degradada, la intención es que tenga diferentes tonalidades de un mismo color, y aquí vino mi error, ¿véis lo rosita que se ve la masa en la foto? pues al hornearla se le marcha el color y ¡¡sale amarillo!!. Ni aún poniéndole unas gotas de colorante conseguí el rosa que yo quería. Como ya estaban horneados, no pude hacer nada al respecto... bueno sí, esmerarme con más colorante rojo en el bizcocho de plátano, hasta que conseguí el tono que me gustaba, jeje. 


Echamos la mezcla en los moldes y horneamos a 180º de 45 a 50 minutos, si has elegido hacer sólo un bizcocho, o unos 30-35 minutos si has elegido la opción de hacer dos. Como siempre, deciros que cada horno es un mundo, así que los tiempos de horneado, en cualquier receta, son siempre aproximados. Mi consejo es, para cualquier tipo de bizcocho, que esperéis los primeros 30 minutos sin abrir el horno, y una vez transcurrida la media hora, pinchéis con un palillo, si sale limpio es que ya está hecho, y si no, lo ponemos unos minutos más hasta que salga limpio. 

Fuente bizcocho de fresa: Mis Thermorecetas




ÚLTIMOS TOQUES
Para el relleno, os he comentado que hice una crema diplomática, que no es otra cosa que el resultado de mezclar una crema pastelera (yo hice la de chocolate blanco de esta receta), con una nata montada. La proporción es a gusto, yo le puse mitad y mitad. Queda una crema muy suave al paladar y nada empalagosa.

Ahora sólo nos queda adornar nuestra, yo me decidí por crear el mismo patrón por fuera que por dentro, es decir, de menor a mayor intensidad. Como os he comentado arriba lo hice con nata vegetal, aromatizada con Nesquik, dejando una parte blanca, a la que le añadí un par de cucharadas de Nesquik de plátano, otra parte le puse unas gotitas de colorante rojo, y en la tercera parte, un par de cucharadas de Nesquik de fresa, con un poco de colorante, hasta conseguir un tono más. 

Una vez tenemos las natas coloreadas y listas, primero taparemos con una capa fina de nata toda la superficie de la tarta, con esto conseguiremos dos cosas, una es sujetar las migas que nos puedan estropear nuestra decoración y la otra, crear una base en la que se fije mejor las rosas que le vamos a colocar. Siento no tener fotos del momento, estaba sola y el tiempo apremiaba.

Para formar la rosa, aunque pueda parecer lo contrario, es una de las decoraciones más sencillas que hay. Con una boquilla rizada, comenzamos desde el centro hasta afuera en el mismo sentido de las agujas del reloj. Si no estáis seguros, ensayad primero sobre un papel de horno. 

Y un último consejo, si queréis hacer esta decoración, tendréis que buscar una cobertura bastante firme tipo buttercream, merengue o esta nata vegetal de la que os hablo. Si lo hacéis con nata normal, os puede costar más que os aguante bien.






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jueves, 20 de marzo de 2014

CHIKO ROLLS de gambas y rape marinado... 21º Desafío en la Cocina: La vuelta al mundo en 5 platos.

¡Qué ganas de que llegara el día 20! ya que hoy toca día de Desafío Especial Salado. No os podéis perder la entrada del blog del Desafío en la Cocina, ya que vamos a viajar por el mundo virtualmente, recorriendo los cinco continentes con cinco maravillosas recetas, propuestas por los cinco blogs desafiadores.

Los que me seguís habitualmente, ya sabéis que yo soy una de las blogueras desafiadoras, por lo que cuando nos tocó elegir continente, yo, que soy una Piscis empedernida, soñadora e impulsiva, me decidí por Oceanía. En mi cabeza Australia se dibujaba como un país mágico, de playas blancas, cuerpos esculturales haciendo surf, paisajes increíbles  y Donna Hay (una de mis cocineras favoritas), mi destino favorito sin lugar a dudas. Una vez pasada la ensoñación, mi mente volvió a la realidad... ¿qué narices se come en Australia?. 

Pues bien, investigando sobre el tema resulta que nos encontramos con un país dónde su cocina más típica es una fusión de tradiciones occidentales y orientales. El pastel de carne al estilo british, o el fish and chips, son dos de sus platos más típicos. Otros platos muy comunes, son las carnes de animales exóticos como el canguro, el cocodrilo, el emú... pero noooo, todo esto lo descarté desde un primer momento, por diversos motivos. Después de darle vueltas y más vueltas, y haber maldecido mil veces mi elección, me decidí por un aperitivo salado de Australia, originalmente llamado Rollo de Pollo e inspirado en el famoso Rollito de Primavera: el Chiko Roll . Fue diseñado para ser fácilmente comido en movimiento, sin un plato o cubiertos, vamos, lo que denominamos comida callejera. Y así es como pedí a todo mi grupo que hiciéramos la foto, con nuestro Chiko Roll en mano dispuestos a zampárnoslo.


Ah y como curiosidad, comentaros que en el pico de su popularidad en los años 1960 y 1970, cuarenta millones de Chiko rolls se vendieron cada año en Australia y el producto ha sido descrito como un icono cultural de Australia.

Aunque los Chiko rolls, normalmente son de carne, al menos lo son los pocos que circulan por la red, me apetecía probar su versión marinera, con gambas y rape. Otra opción muy interesante sería cambiar el rape por una vieiras... hummm a mí se me ocurrió muy tarde... para la próxima.


CHIKO ROLL DE GAMBAS Y RAPE MARINADO
con salsa de chile dulce

INGREDIENTES  (Las cantidades dependerán del número de rollitos que queramos hacer, con lo que veis en la foto a mí me salieron para 5 rollitos)
 
Para la marinada del rape y las gambas
1 o 2 cucharadas de salsa de soja
1 o 2 cucharadas de zumo de naranja
1 o 2 cucharadas de zumo de limón
1 diente de ajo prensado (o muy picado)
Rape cortado en dados
Gambas peladas


Para el relleno y el envuelto
Gambas y rape marinado
Zanahoria rallada o cortada en tiras finas
Cebolla cortada en juliana
Germinado de soja
1 o 2 cucharadas de soja
Unas láminas de pasta filo (también podéis usar las obleas de arroz chinas de los rollitos de primavera)
Una yema huevo batida para sellar
Aceite de girasol para freír


PREPARACIÓN
Primero prepararemos la marinada del rape y las gambas, ya que deberemos tenerlo, al menos media hora, reposando antes de comenzar con la elaboración. Para ello, mezclamos todos los ingredientes de la marinada y los añadimos al bol dónde tendremos preparado el rape y las gambas. Yo además le añadí un poco de aceite, para que no me quedara tan seco. Tapamos con un film y dejamos reposar en la nevera.


Rehogamos las verduras en una sartén o wok, a la que añadiremos un poco de agua caliente, muy poco, para ayudar a hacerse mejor la verdura, lo ideal es dejarla un poco al dente, yo la tuve 4 o 5 minutos, no más, pero el punto que te gusta lo tendrás que decidir tú. Antes de sacarla a enfriar, añadimos una cucharada de soja, le damos unas vueltas más y la dejamos enfriar, con un colador debajo para que suelte todo el líquido. Es muy importante que el relleno esté lo más seco posible, ya que, al contrario, nos humedecería la pasta filo y se nos rompería.


En la misma sartén, echamos las gambas y el rape, y lo dejamos hacer unos tres minutos o hasta que veamos que el rape ya no transparenta. Para que no se nos pase el punto de las gambas, es esencial que el rape esté cortado en dados no demasiados grandes y las gambas enteras. Al igual que hicimos con las verduras, dejamos enfriar en un colador.


Extendemos las hojas de pasta filo y la cortamos por la mitad. Mientras no estemos usando el resto, tened cuidado ya que se secan muy rápido, así que mantenedlas tapadas con un trapo de algodón húmedo, y las que no vayáis a usar, llevadlas al frigorífico. Ponemos un poco del relleno de verduras en el centro de la parte inferior, encima ponemos unos trozos de rape y unas cuantas gambas y comenzamos a enrollar. Cuando lleguemos a la mitad, doblamos los bordes laterales y los untamos con la yema batida, así como la parte final que cerrara el rollo. Acabamos de envolver y repetimos todo el proceso hasta que se termine el relleno.


Aquí os tengo que comentar que yo puse doble hoja de pasta filo en cada rollo, con un poco de mantequilla extendida en medio, pues tenía miedo que se me rompieran, pero a la próxima lo intentaré sólo con una, creo que será suficiente, ya que al ir envuelto, ya lleva varias capas de filo.

Para acompañar los Chiko Rolls, hice una salsa de chile dulce, muy fácil y rápida de hacer y que nos encantó por ese contraste picante y dulce. No dejéis de probarla.


SALSA DE CHILE DULCE

INGREDIENTES 
2 cucharadas de zumo de naranja
2 cucharadas de agua
2 cucharadas de miel
2 cucharadas de vinagre blanco
1/2 guindilla cortada en rodajas
Un poco de maizena para espesar la salsa


PREPARACIÓN
En un cazo, ponemos a calentar todos los ingredientes, excepto la maizena. Cuando comience a hervir, añadimos un poco de maizena diluida en agua, le damos un par de minutos más de cocción y retiramos del fuego. Dejamos enfriar completamente en la nevera.
 

Pincha en la imagen de abajo para ver el resto de Chiko Rolls y las diferentes propuestas de los demás continentes. 

http://desafioenlacocina1.blogspot.com.es/2014/03/la-vuelta-al-mundo-en-cinco-platos-21.html

Y el mes que viene, nuestra Carolina nos invitará a preparar un desafío dulce, como ella. ¿Queréis saber cual? La respuesta, el próximo 20 de abril.


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viernes, 14 de marzo de 2014

BAMBAS RELLENAS DE NATA... una receta imperdible

Como os he puesto en el título de la entrada, esta es una receta que no os podéis perder. Estas bambas, o cristinas como se llaman en algunos lugares de España, no están ricas… están tremendamente deliciosas, esponjosas, maravillosas y todo lo que se os ocurra que acabe en "osa", bueno todo todo, no, jeje. Además, son facilísimas de hacer, sin masa madre, y sólo llevan un levado una vez que se han formado los bollitos, una gran ventaja para los “mariprisas” como yo, y es que hacía tiempo que les tenía echado el ojo por la red, pero me tiraba para atrás los largos tiempos de levado... hasta que descubrí esta receta. 

La saqué de la página de Worwerk (Thermomix) y la envía Inma Sánchez, a la que desde aquí le quiero dar las gracias por hacerla público. El resultado, una masa muy manejable y muy fácil de trabajar, y lo que es mejor… parecerá que las han hecho en la pastelería de tu pueblo. 


Yo esta vez las he rellenado de nata, algo tenía que hacer para utilizar el experimento de la entrada anterior, pero las podéis rellenar de lo que se os ocurra, trufa, crema pastelera, crema de queso, en fin posibilidades hay infinitas.

Ya os habéis dado cuenta de que estoy encantada con la receta, ¿verdad?. Pues vamos a ella, con y sin Thermomix, para todos los públicos, jeje


INGREDIENTES (para 12 bambas)
250 gr de leche
50 gr de mantequilla
50 gr de azúcar
450 gr de harina con 1 cucharadita de sal
30 gr de levadura prensada (esta levadura que veis en la foto de arriba, la encontraréis fácilmente ya en muchos supermercados en las neveras, normalmente está con las masas refrigeradas. Ojo, el resultado puede variar si usáis la levadura de panadería que viene en sobre, por lo que os aconsejo que uséis la levadura prensada).

ACLARACIÓN SOBRE LOS INGREDIENTES: Estas cantidades son para 12 unidades, pero yo hice sólo 6 con la mitad de ingredientes, respetando los mismos tiempos.


PREPARACIÓN 
Con Thermomix
1. Ponemos en el vaso la leche, la mantequilla, el azúcar y programamos 2 minutos, 37º, velocidad 2. Añadimos la levadura y mezclamos unos segundos a velocidad 4.
2. Añadimos la harina con la sal y mezclamos 15 segundos a velocidad 6 y amasamos 3 minutos en velocidad espiga.
3. Cuando pare de amasar, tocamos la masa con los dedos y, si se pega, volvemos a amasar unos minutos más en velocidad espiga y añadimos un poco de harina hasta que veamos que ya no se pega, vigilando de no pasarnos con la cantidad de harina. Según la autora de esta receta, esto normalmente no es necesario, de hecho mi masa estaba estupenda sólo con los 3 minutos de amasado, pero depende de la calidad de la harina, así que tenedlo en cuenta.
4. Sacamos la masa del vaso y formamos bolitas no demasiado grandes (con la receta entera os tienen que salir 12 y con la mitad 6) y las vamos colocando encima de la bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hay que dejar separación entre ellas pues después crecen.
5. Dejamos levar hasta que doblen su volumen. Podemos dejarlas dentro del horno apagado (que es lo que hago yo) o dejarlas fuera en un sitio cálido y lejos de corrientes de aire. Las mías estuvieron unos 45 minutos.
6. Una vez doblen el volumen, se pintan con huevo batido (yo me olvidé, pero tampoco es necesario, sólo es para darles un poco de color) y horneamos en horno precalentado a 180ºC durante 10 minutos. 

IMPORTANTE SOBRE EL HORNEADO: Hay que vigilar de no dorarlas demasiado, ya que esto podría endurecerlas.

Una vez frías las partimos por la mitad,  pero sin llegar a a abrirlas del todo, y las rellenamos a nuestro gusto. Por último, espolvoreamos con azúcar glass.


Sin Thermomix
1. Calentamos un poco la leche, la mantequilla y el azúcar, no tiene que hervir, y añadimos la levadura. Mezclamos bien unos segundos, mejor con unas varillas, hasta que la levadura se integre completamente y sin grumos.
2. Añadimos la harina con la sal y mezclamos. Ponemos sobre la encimera, con un poco de harina y amasamos unos minutos.
3. Cuando la masa no se pegue a las manos, tendremos la masa lista para hacer los bollitos. Si vemos que se sigue pegando, podemos añadir un poco de harina hasta que veamos que ya no se pega, vigilando de no pasarnos con la cantidad de harina. Según la autora de esta receta, esto normalmente no es necesario, de hecho mi masa estaba estupenda sólo con los 3 minutos de amasado, pero depende de la calidad de la harina, así que tenedlo en cuenta.
4. Formamos bolitas no demasido grandes (con la receta entera os tienen que salir 12 y con la mitad 6) y las vamos colocando encima de la bandeja de horno forrada con papel de hornear. Hay que dejar separación entre ellas pues después crecen.
5. Dejamos levar hasta que doblen su volumen. Podemos dejarlas dentro del horno apagado (que es lo que hago yo) o dejarlas fuera en un sitio cálido y lejos de corrientes de aire. Las mías estuvieron unos 45 minutos.
6. Una vez doblen el volumen, se pintan con huevo batido (yo me olvidé, pero tampoco es necesario, sólo es para darles un poco de color) y horneamos en horno precalentado a 180ºC durante 10 minutos. 

IMPORTANTE SOBRE EL HORNEADO: Hay que vigilar de no dorarlas demasiado, ya que esto podría endurecerlas. 
 
Una vez frías las partimos por la mitad,  pero sin llegar a a abrirlas del todo, y las rellenamos a nuestro gusto. Por último, espolvoreamos con azúcar glass.


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martes, 11 de marzo de 2014

NATA CASERA... Nueva sección: ¡Eureka!

Llevaba ya un tiempo pensando en hacer esta sección, pero nunca veía el momento de sacarla a la luz... hasta hoy: ¡Eureka!... ¿Y de qué va a tratar? Pues de cocina, claro, ahora no me voy a poner a explicaros el sistema de reproducción del avestruz, por muy interesante que sea, jeje. Una vez al mes, os enseñaré recetas cortas, ideas, trucos y alguna manualidad, por qué no, pero siempre relacionado con este mundillo. Pero creo que como mejor vais a entender de qué va esto, es comenzando por el primer post:

Cómo elaborar nata casera con mantequilla y leche.


El otro sábado necesitaba nata para el día siguiente, y no tenía ganas de ir a comprarla, ya que era tarde y hacía frío, entonces me acordé de un reportaje que había visto en una de las revistas Thermomix Magazine y me puse manos a la obra.


Sólo vamos a necesitar la misma cantidad de mantequilla que de leche entera. En este caso fueron 250 gr de cada.


PREPARACIÓN
1. Ponemos en el vaso del Thermomix la leche y la mantequilla y mezclamos 10 segundos a velocidad 10.
2. Calentamos 3 minutos, temperatura 90º, velocidad 1 y volvemos a mezclar bien 30 segundos a velocidad 10.
3. Echamos en un recipiente que cierre hermético (en mi caso una botella de vidrio) y reservamos en el frigorífico durante al menos 8 horas.
4. Para montar la nata, ponemos la mariposa y programamos velocidad 3 1/2 hasta que haya montado. Si la queremos dulce, mientras monta, vamos añadiendo azúcar glass por el bocal.

SUGERENCIAS:
- Si no tienes Thermomix, puedes hacer igualmente tu nata casera, para ello batimos la mezcla de ingredientes, y la calentamos en un cazo sin que llegue a hervir, y una vez que se ha derretido bien la mantequilla, volvemos a batir con la batidora. Montamos la nata con una batidora de varillas.
- Ten cuidado de no batir en exceso, ya que al ser una nata con tan gran cantidad de grasa, monta muy rápido, así que vigila la consistencia y para en cuanto veas que ha tomado cuerpo.
- Este mismo truco también sirve si os pasáis batiendo vuestra nata normal y se os corta. Haremos el mismo proceso que con la leche y la mantequilla, pero con la grasa y el suero que os queda después de batir en exceso.

Y la próxima receta... Tengo la nata y no sé qué hacer con ella... jeje



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martes, 4 de marzo de 2014

TARTA DE TOMATES CHERRY con queso de pesto

Alguna vez me habéis preguntado sobre ideas para hacer una cena con invitados y no pasar demasiado tiempo en la cocina. No sé a vosotros, pero a mí particularmente no me gusta, cuando invito a comer o cenar, perderme la mitad de la velada porque estoy liada en la cocina, así que procuro hacer recetas que pueda tener preparadas con antelación, o aquellos platos en los que el horno (... bendito horno) cobre un protagonismo especial. Esta receta de hoy, es ideal para estos casos, aunque, a decir verdad, es fantástica para cualquier momento, hasta para comértela tú solo delante de la tele. Es vistosa, no olvidemos que la vista es un factor importante a tener en cuenta, fácil, como todo lo que os enseño en este blog, y muy, pero que muy rica. Si le añadimos a todo ello, que tanto se puede servir templada como fría, y que podemos adaptar el formato a tamaño individual, si así lo preferimos, nos encontramos con la receta estrella de cualquier cena que se precie.


El crujiente del hojaldre, el dulzor de la cebolla y los tomates cherry, junto con la acidez de estos últimos, la cremosidad del queso y la intensidad del pesto, hacen de este plato un verdadero lujo para los sentidos. Si la probáis, me contáis... 


TARTA DE TOMATES CHERRY 

INGREDIENTES
Cebolla caramelizada (receta más abajo)
Lámina de hojaldre
Tomates cherry 
Aceite, sal y albahaca para aliñar los tomates
Queso al gusto; en mi caso, queso de cabra y queso de pesto


CEBOLLA CARAMELIZADA FÁCIL

INGREDIENTES
1 lata de cebolla frita
4 cucharadas de azúcar moreno
2 cucharadas de vinagre balsámico

PREPARACIÓN
En una sartén, ponemos la cebolla, en cuanto tome un poco de calor, añadimos las cucharadas de azúcar y el vinagre y dejamos reducir, hasta que absorba casi todo el líquido.


PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 200ºC. En un cuenco maceramos los tomates partidos por la mitad con sal, aceite de oliva y albahaca. Dejamos reposar mientras continuamos con la receta.
Cortamos el hojaldre de la medida que queramos hacer nuestra tarta. Yo en este caso, opté por hacer dos tartas rectangulares, por lo que corté por la mitad la lámina y le hice un borde por los lados con el mismo hojaldre. Pinchamos el centro con un tenedor, para evitar que suba demasiado la masa, y horneamos 5 minutos. Con esto conseguimos una precocción del hojaldre que hará que los ingredientes húmedos, que vamos a poner, no nos reblandezcan en exceso el hojaldre y lo vuelva chicloso e incomible.
Una vez hemos precocinado el hojaldre, le añadimos una capa de cebolla caramelizada, a continuación los tipos de quesos, y por último las mitades de los tomates cherry.
Horneamos 15 minutos más.


Sugerencia: Si no encuentras queso pesto, puedes añadirle los quesos que sean de tu agrado. Otra opción es poner un queso suave que funda bien, y añadirle un poco de salsa de pesto. Esta la puedes comprar ya hecha, o la puedes elaborar casera triturando unas hojas de albahaca, con un diente de ajo, un poco de aceite de oliva y un puñado de piñones.



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