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jueves, 1 de diciembre de 2016

TARTA DE LECHE CONDENSADA Y CHOCOLATE

La semana pasada fue el cumpleaños de mi padre, así que este fin de semana, indudablemente, tocaba tarta de postre. Buscando una receta que le pudiera gustar, di con esta tarta... con lo goloso que es no me cabía la menor duda de que le iba a encantar, y a mi hijo, que ha salido al abuelo, aún más, jajaja.


Se trata de un delicioso bizcocho de chocolate con una mousse de gelatina de leche condensada y para finalizar una cobertura de chocolate. Como podéis apreciar en la foto, a mí la mousse se me filtró por los lados del molde y a simple vista no se apreciaba el bizcocho, así que la sorpresa se la llevaron en el corte, jeje. 

La verdad es que creo que igualmente quedó preciosa, pero si lo que quieres es que por fuera se vea la capa del bizcocho, mi consejo es que montes la tarta con un aro ajustable, ya que el bizcocho tiende a encoger un poco una vez frío y si lo haces en el mismo molde que lo horneaste, se filtra el preparado de la mousse. 


Y os voy a ser sincera, aunque la tarta está deliciosa, eso no cabe la menor duda, no os esperéis que se aprecie mucho la leche condensada en el sabor de la tarta. Yo diría que más bien es como una tarta de mousse de nata y chocolate, o al menos eso me pareció a mí. Eso sí, en contrapartida os diré que no es nada empalagosa, por lo que dejaréis satisfechos tanto al goloso como al que no lo es tanto.

TARTA DE LECHE CONDENSADA Y CHOCOLATE
2 huevos
60 gr de azúcar
50 gr de harina de repostería
10 gr de cacao puro en polvo
1 pellizco de sal
100 gr de café para mojar el bizcocho

250 gr de nata para montar 
370 gr de leche condensada
7 hojas de gelatina
2 claras de huevo
1 pellizco de sal
 4 gotas de zumo de limón

100 gr de nata para montar
 100 gr de chocolate fondant en trozos

PREPARACIÓN
Con Thermomix y tradicional
Primero preparamos el bizcocho:
Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos un molde desmontable. Yo utilicé uno de 20 cm pero también podéis usar uno un poquito más grande, simplemente la tarta os quedará más bajita.
En un bol batimos bien los huevos con el azúcar hasta que la blanqueen, con Thermomix colocamos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 3 minutos, temperatura 37ºC y velocidad 3. Seguidamente, programamos otros 3 minutos, a velocidad 3, sin programar temperatura.
Añadimos la harina, el cacao puro en polvo y la sal y mezclamos con la espátula con movimientos envolventes hasta que no queden grumos, con Thermomix mezclamos durante 6 segundos, a velocidad 2, quitamos la mariposa y terminamos de mezclar con la espátula con movimientos envolventes.
Echamos la mezcla en el molde y horneamos de 10 a 15 minutos minutos a 180ºC. El tiempo dependerá de nuestro horno y de la medida elegida del molde, por lo que cuando pasen 10 minutos abriremos el horno y pincharemos con un palillo, si sale limpio es que ya está hecho.
Una vez horneado, dejamos enfriar dentro del molde. Lo mojamos con el café y reservamos.
 
Preparamos el relleno:
1. Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en un bol cubiertas con agua fría durante 10 minutos.
2. Vamos a empezar montando las claras, por lo que os recuerdo que todos los utensilios usados deben estar bien limpios de grasa. En un bol echamos las claras de huevo, la sal y las gotas de limón y las montamos con una batidora de varillas, con Thermomix colocamos la mariposa en las cuchillas y vertemos las claras de huevo con la sal y las gotas de zumo de limón. Programamos 4 minutos a velocidad 3. Cuando haya pasado el primer minuto y ya no salpiquen, podemos quitar el cubilete para que entre aire y monten mejor. Reservamos.
3. Lo siguiente será montar la nata, aquí os voy a dar un consejo, y es que no la montéis tanto como yo, ya que os va costar mucho luego integrarlo todo, tiene que estar montada pero sin picos, que quede más bien cremosa. Con Thermomix ponemos la mariposa en las cuchillas, echamos la nata y programamos a velocidad 3½ sin  tiempo, iremos viendo por el bocal la consistencia hasta que veamos cremosa, pero sin picos. Reservamos junto con las claras montadas.
4. En un cazo echamos 100 gr de leche condensada y calentamos durante dos minutos, añadimos las hojas de gelatina hidratadas y muy bien escurridas, mezclamos bien con unas varillas para que la gelatina se disuelva e incorporamos el resto de leche condensada, mezclamos bien. Con Thermomix quitamos la mariposa de las cuchillas y, sin lavar el vaso, echamos 100 gr de leche condensada, programamos 2 minutos, temperatura 100ºC y velocidad 2. Añadimos las hojas de gelatina hidratadas y muy bien escurridas, mezclamos durante 30 segundos a velocidad 4.
Incorporamos el resto de la leche condensada y programamos 30 segundos a velocidad 5.
Si la leche está muy caliente, la dejamos enfriar un poco. Echamos poco a poco en el bol donde tenemos la nata y las claras montadas y vamos mezclando con la espátula con movimientos envolventes, hasta que todo esté bien integrado.
Echamos esta mezcla en el molde, sobre el bizcocho de chocolate y reservamos en el frigorífico durante un mínimo de 4 horas. Yo la tuve toda la noche.



Por último hacemos la cobertura de chocolate:
Una vez cuajada la tarta, haremos la cobertura de chocolate. 
En un cazo ponemos la nata y la calentamos, cuando comience a hervir la apartamos y echamos el chocolate troceado, esperamos un par de minutos y mezclamos hasta que el chocolate se disuelva completamente. Con Thermomix ponemos la nata y programamos 3 minutos, temperatura 100ºC, velocidad 1.
Echamos el chocolate troceado y mezclamos durante 2 minutos a velocidad 3.
Vertemos esta cobertura sobre la tarta y dejamos enfriar durante al menos una hora.

Fuente: Mis Thermorecetas


Ya sólo nos quedará decorarla a nuestro gusto: En mi caso fundí un poco de  chocolate blanco e hice unas líneas encima con el mismo. También aproveché un poco del chocolate que usé para la cobertura y lo fundí e hice una redondita, la cual cubrí con un poco de purpurina dorada comestible y dejé que se solidificara, del mismo modo hice también unas tiras de chocolate y en el otro lado esparcí un poco de almendra crocanti que tenía en casa y le coloqué encima dos bombones de coco Raffaello, a los que le puse un poco de chocolate en la base para que no se movieran cuando transportara la tarta. Todo lo que utilicé lo tenía ya en casa, así que no dudéis en echarle imaginación con las cosas que tengáis en vuestra despensa.

Nos vemos la semana que viene. Y comenzamos con los especiales de Navidad. Como este año no voy a pasar las Navidades en casa y no tengo pensando cocinar, me voy a centrar en regalos comestibles. Muy facilitos y vistosos ¡¡no os lo perdáis!!

martes, 25 de octubre de 2016

PANELLETS CON BONIATO... en la variedad está el gusto

Se acerca la fecha de Todos Los Santos y me apetecía traeros esta receta de mi tierra. Los panellets son un dulce típico de Cataluña, aunque también se consumen en Aragón,  Valencia y Baleares. Se elaboran con una masa hecha de almendra molida y azúcar, pero también existe la versión en la que se añade patata cocida o boniato, primero para abaratar el coste de este dulce (porque no os voy a mentir, barato no es), pero también le da una textura más esponjosa, lo que a mi juicio resulta menos pesada. Yo esta vez me decanté por hacer la masa añadiendo boniato, que en mi casa nos encanta, y os puedo asegurar que el resultado ha sido todo un éxito.

Partiendo de la masa principal, que rebozaremos con piñones para elaborar el tradicional panellet, he dividido la masa en varias porciones para hacer diferentes sabores; de vainilla con guinda, de café, de cacao y de coco. En total hice 6 variedades para probar y volaron. La receta que os traigo da para unos 30 panellets, así que si deseáis que os salgan más, tendréis que duplicar los ingredientes.


Esta vez hice la masa sin ningún tipo de robot de cocina, ya que en la verdulería donde suelo comprar vendían los paquetes con todo ya molido, pero si lo vais a hacer con Thermomix, comentaros que se usan almendras enteras y azúcar normal,  también os dejaré la receta de cómo se preparan con el famoso robot.

PANELLETS VARIADOS


 200 gr de boniato
250 gr de almendras molidas
150 gr de azúcar lustre o glass 
Media ralladura de limón 

Nota: Como os comento arriba, si los hacéis con Thermomix las almendras van enteras, el azúcar normal y la cáscara de limón tampoco hace falta que la ralléis, ya que con el robot lo vamos a triturar todo.

1 huevo para rebozar y para pintar
Piñones
Almendras en cubos
Coco rallado
Azúcar glass 
Cacao
Café soluble
Guindas
Membrillo
Esencia de vainilla
Chocolate blanco
Chocolate con leche

Los tres últimos ingredientes no los busquéis en la foto...no, no están, pero los usé jeje...

PREPARACIÓN DE LA MASA
Primero asamos el boniato, para ello lo envolvemos en papel de aluminio y lo metemos en el horno a 170ºC hasta que pinchándolo veamos que está blando. El mío tardó casi una hora, os aconsejo que aprovechéis para asar más cosas, en mi caso puse más boniatos, pues en casa nos encantan. Una vez lo sacamos del horno, lo dejamos entibiar un poco en el mármol de la cocina, para no quemarnos las manos, lo pelamos y lo hacemos puré con la ayuda de un tenedor o pasapurés y lo dejamos enfriar del todo.

FORMA TRADICIONAL 
Una vez frío el puré de boniato le añadimos el azúcar glass junto con la ralladura del limón, removemos e incorporamos la almendra molida. Seguimos mezclando hasta que se integre todo completamente. 


CON THERMOMIX 
En el vaso del Thermomix ponemos el azúcar y programamos 20 segundos, a velocidad progresiva 5-10. Incorporamos la cáscara de limón y programamos 30 segundos, a velocidad progresiva 5-10. Añadimos las almendras y programamos 10 segundos, a velocidad 6. Por último, echamos el puré de boniato y programamos 6 segundos, a velocidad 6.



PREPARACIÓN DE LOS PANELLETS
Dividimos la masa en diferentes cuencos para hacer los sabores: En mi caso fueron 6 divisiones; en dos lo dejé tal cual, en otra le añadí una cucharada de cacao, en otra una cucharadita de café soluble, en la quinta un poco de esencia de vainilla y en la última un poco de coco rallado. Es muy importante que probemos la masa para saber si está a nuestro gusto. Dejamos reposar en el frigorífico durante un mínimo de 12 horas, tapadas con un plástico.



Al día siguiente comenzamos a preparar los panellets, para ello ponemos todos los ingredientes que vamos a necesitar para la decoración a mano y usamos una cucharita (yo un sacabolas) para hacer las bolitas. Tened en cuenta que éstas no deben ser muy grandes, de unos 15 gr más o menos.
También es muy importante tener un cuenco con agua al lado para irnos mojando las manos, ya que esta masa es muy pegajosa. 
Precalentamos el horno a 220ºC y, una vez formados los panellets, los tendremos entre 5 y 10 minutos en la bandeja de arriba del horno, para que no se nos tuesten por exceso en la parte de abajo. 
Cuando los sacamos del horno, los dejamos enfriar en la misma bandeja un poco antes de retirarlos.


- De piñones: Pasamos las bolitas por huevo batido y rebozamos con los piñones. Lo ideal es ponernos un puñado de piñones en la mano e ir apretando. Conforme los vamos haciendo, los vamos poniendo en una bandeja de horno con papel de hornear. Pintamos con huevo para que queden doraditos al hornearse.


- De coco: Vamos pasando las bolitas de la masa con coco por el resto de coco rallado, les hacemos la forma redondeada y los vamos poniendo en la bandeja. Estos panellets en particular hay que vigilarlos cuando estén en el horno, ya que el coco se quema más fácilmente, con 5 minutos será suficiente. Los panellets originales tienen forma de montañita o cono, así que si lo preferís, podéis darle esa forma.


- De vainilla con guinda: Para estos panellets usé la masa que había aromatizado con vainilla. Primero hacemos bolitas y las pasamos por azúcar glass, hacemos un hueco en medio ayudándonos de un mango o algo parecido, yo usé el mango de un cuchillo que es redondeado. Para que no se pegue éste al panellet, es muy importante que pongamos también un poco de azúcar glass en el mango o palo que vayamos a usar. Ponemos una guinda en el agujero que hemos hecho y los vamos colocando en la bandeja. Una vez horneados y enfriados, los espolvoreé con un poco de azúcar glass, aunque eso es completamente opcional.


- De membrillo con almendras: Ponemos un poco de azúcar glass en la superficie en la que vamos a trabajar, estiramos una de las masas que habíamos dejado tal cual hasta formar un rectángulo. ponemos una tira de membrillo encima y hacemos un rulo. Rebozamos en huevo batido y almendras en cubos y cortamos en porciones. Ponemos en la bandeja y pintamos con huevo.


- De café: Pasamos las bolitas de la masa saborizada con café por un poco de azúcar glass y vamos dándole forma un poco ovalada. Con un palillo o algo parecido, le hacemos una hendidura en medio. Una vez horneados, los espolvoreé con un poco de azúcar glass.


- De cacao: Pasamos las bolitas de la masa de cacao por azúcar glass y hacemos un hueco en medio como en el panellet de guinda. Dejamos el hueco vacio y ponemos en la bandeja para hornear. Una vez horneados, derretimos un poco de chocolate blanco y otro poco de chocolate con leche, los ponemos en unas bolsas de plástico, cortamos una punta y hacemos una líneas de chocolate blanco y rellenamos el hueco con el chocolate con leche. Si lo deseáis, este panellet también podéis hacerlo en forma redonda y rebozarlo con unos fideos de chocolate.


Y si lo tuyo estas fechas es celebrar Halloween, te dejo este enlace para ver todas las recetas que he hecho otros años por esta época: RECETAS DE HALLOWEEN


jueves, 13 de octubre de 2016

PASTEL GRIEGO DE NARANJA... Portokalópita

La tarta que os traigo hoy, llegó a mi vida por necesidad y estoy convencida que ya se quedará permanentemente en ella. Buscando recetas dulces cuyo ingrediente fuera la pasta brick (necesidad dada por querer acabar el paquete que compré cuando hice los rollitos de alcachofa, que os enseñé en el post anterior) di con varias recetas de tartas que se hacen con la mencionada pasta. La verdad es que pienso probarlas todas, pero esta que os enseño hoy, me llamó la atención por su elaboración sencilla y su aspecto delicioso. Un pastel con sabor a naranja, canela y miel que resulta absolutamente tentador, además con la pasta brick no se ha de hacer otra cosa más que ¡¡romperla a trozos!!... ya os dije que es muy fácil de hacer y no os mentía...


No lo sabia, pero indagando por la red, resulta que este pastel es de origen griego y se llama Portokalópita. Es una especie de pudding con sabor a naranja y miel, a camino entre una torrija y una tarta de crema... no sé si os habéis dado cuenta que me cuesta definirla, jajaja... ¡¡Mejor probadla y me contáis!!


PASTEL GRIEGO DE NARANJA

250 gr de pasta filo o brick
3 naranjas
1 pizca  de canela en polvo  
1 cucharada de miel
150 gr de agua
160 gr de azúcar
3 huevos
170 gr de yogur griego natural
90 gr de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de levadura

Opcional para decorar: media naranja en láminas

PREPARACIÓN
Para hacer el Jarabe
Themomix
Ponemos en el vaso el agua junto a 120 gr de azúcar, el zumo de una naranja, la canela en polvo y la miel. Programamos 10 minutos, temperatura 100ºC, velocidad 2. Pasamos a una jarra, dejamos enfriar y reservamos.
Tradicional
En un cazo ponemos el agua junto a 120 gr de azúcar, el zumo de una naranja, la canela en polvo y la miel. Dejamos cocer durante 10 minutos. Retiramos del fuego, dejamos enfriar y reservamos .


Para hacer el pastel
Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos un molde, yo utilicé uno desechable de 25X30 cms, pero creo que no hubiese quedado nada mal en uno un poco más pequeño, ya que me salió muy fino.
Rompemos con nuestras manos las hojas de pasta filo en trozos no demasiados pequeños y llenamos con ellos el molde que teníamos preparado. Dejamos que sequen un poco mientras vamos preparando el resto de la elaboración.
Thermomix
Ponemos en el vaso el zumo de las dos naranjas restantes junto con la ralladura, los huevos, el yogur, el aceite de oliva, 40 gr de azúcar y la cucharadita de levadura. Batimos durante 30 segundos a velocidad 5.
Tradicional
Ponemos en un bol amplio el zumo de las dos naranjas restantes junto con la ralladura, los huevos, el yogur, el aceite de oliva, 40 gr de azúcar y la cucharadita de levadura. Batimos con una batidora eléctrica hasta que todo se integre bien.Vertemos la preparación sobre la pasta filo en el molde y distribuimos para que todos los trozos se impregnen bien. Cortamos media naranja en rodajas finas y decoramos con ellas la superficie. 
Horneamos durante 45 minutos o hasta que esté cuajado, lo comprobamos con un palillo. 
Sacamos del horno y echamos inmediatamente el jarabe de naranja reservado uniformemente por toda la tarta. Dejamos reposar durante al menos 1 hora, hasta que la mayor parte del jarabe se haya absorbido. Desmoldamos y servimos.

 
 

martes, 4 de octubre de 2016

ROLLITOS DE ALCACHOFA Y PARMESANO... que me los quitan de las manos

Continuamos con recetas fáciles, pero no por ello menos ricas. Hoy le toca el turno a un aperitivo nada complicado de elaborar y con un resultado excelente. Estos rollitos de alcachofa con parmesano nos pueden servir tanto como un aperitivo en una comida con invitados, como en una cena completa acompañados de una ensalada.

Hace ya unas semanas mi cuñada me pasó por Whatsapp la foto de los rollitos que acababa de preparar, sólo con una descripción debajo: Rollitos de alcachofa con parmesano, mmmmm. Como os podéis imaginar, en seguida le llovieron las preguntas, jajaja. Me comentó que la receta la había sacado de una revista antigua de Thermomix y me la dio. Ya veis que no tardé nada en comprobarlo por mí misma. Os puedo asegurar que están tan deliciosos como parece.



Os comento que aunque esté sacada de una revista del famoso robot, para nada es difícil de hacerla sin él. Es más, precisamente en esta receta sólo se usa para triturar el relleno, que perfectamente se puede hacer con cualquier otro robot o trituradora que se disponga. Aclarado este punto, os dejo con la receta.

ROLLITOS DE ALCACHOFA Y PARMESANO

Para 20 rollitos
100 gr de queso parmesano
2 o 3 ramitas de perejil fresco (yo no le puse, en su lugar añadí un pizca de orégano seco)
2 dientes de ajo
1 lata alcachofas (peso escurrido 250 gr)
1 pellizco sal
1 pellizco pimienta molida 
6 láminas de pasta filo o brick
Mantequilla para untar en las láminas
Semillas de sésamo

PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 180ºC.
Trituramos el queso parmesano junto con los ajos y el perejil, si lo ponemos fresco. Con Thermomix lo haremos a velocidad 5-10 durante 30 segundos. Añadimos las alcachofas, el orégano, la sal y la pimienta y seguimos triturando. Con Thermomix, 10 segundos a velocidad 5-10.
Preparamos los rectángulos de la pasta filo o brick (se puede hacer con cualquiera de las dos). Para ello cogeremos una lámina de la pasta, la pintamos con la mantequilla fundida y ponemos otra lámina encima, volvemos a pincelar con la mantequilla y volvemos a poner otra lámina, en total son tres láminas. Pincelamos una última vez con la mantequilla fundida y cortamos unos rectángulos. La receta dice que debemos cortar las láminas a lo largo y luego hacer 4 cortes perpendiculares de modo que queden 10 rectángulos de aproximadamente 10x18 cm. Colocamos en uno de los bordes del rectángulo un poco del relleno y lo distribuimos en forma alargada sin llegar a los bordes. Un consejo; no pongáis tanto relleno como yo en esta foto, pues precisamente este me explotó en el horno, mejor un poquito menos. Enrollamos y apretamos los bordes para que no se salga el relleno. Yo los envolví como cuando hago rollitos primavera, abajo tenéis el paso a paso con imágenes. Ponemos los rollitos en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Pincelamos con mantequilla y espolvoreamos con semillas de sésamo. 

Si hacemos la receta completa, salen 20 rollitos, así que repetimos la operación con las otras tres láminas y el resto del relleno. Si no queremos hacer toda la receta, podemos hacer la mitad sin ningún problema. 
Horneamos los rollitos durante 20-25 minutos a 180ªC o hasta que estén dorados. Dejamos templar y servimos.




jueves, 22 de septiembre de 2016

TRES DESAYUNOS RICOS, SANOS Y FÁCILES CON AVENA

Hola a todo el mundo!!! Después de unos meses desaparecida, hoy por fin vuelvo con muchas ganas y fuerzas renovadas. Si me seguís por Facebook, sabréis que el motivo principal de mi ausencia fue por culpa de mi cámara de fotos... sí, sí, echadle toda la culpa a ella que se atrevió a romperse, justo cuando estaba en medio de una receta fantástica que nunca salió a la luz, aunque prometo que algún día lo hará. Claro que mi falta de tiempo y el verano de por medio, tampoco contribuyeron a que volviera antes, pero ahora sí que sí, ya estoy aquí... y amenazo con quedarme, jeje.

Para comenzar con buen pie, hoy os traigo tres fantásticos desayunos con avena que no solamente están deliciosos, son facilísimos de hacer y muy saludables, lo que nos ayudará a controlar esos kilos de más que nos suele dejar el verano a la mayoría... aunque sé de alguna que dice que adelgaza en verano, ya os digo yo que no es mi caso... y el vuestro??




Comenzamos con mi desayuno estrella desde hace dos veranos. Se trata de una avena reposada con manzana y canela que es absolutamente deliciosa. El motivo de llamarse reposada es porque la deberemos preparar la noche anterior para que repose hasta la mañana siguiente en la nevera, lo que hará que no sea necesaria la cocción de la avena. 

Ideal para épocas que hace calor, porque la puedes comer recién sacada de la nevera y para perezosos que desean dormir 10 minutos más. 


AVENA REPOSADA CON MANZANA Y CANELA

 

3 cucharadas soperas de avena
1 yogur natural (en mi caso desnatado)
125 ml de leche (puede ser vegetal)
Endulzante favorito (azúcar moreno, sirope de agave...)
Canela molida (a gusto)
1 manzana


PREPARACIÓN
Cómo os he dicho antes, esta receta lleva el adjetivo de reposada porque necesita estar toda la noche en la nevera para que la avena se hidrate, por lo que deberemos prepararla la víspera. 
Esta receta la suelo preparar en un bol, aunque reconozco que para el postureo de la foto queda muy bien en esta copa-tarro, vosotros decidís dónde prepararla.
Tan fácil como poner todos los ingredientes en un bol o tarro y mezclar (por supuesto, sobra decir que la manzana tendrá que estar cortada en trozos). Lo tapamos y dejamos reposar toda la noche en la nevera.
****


El siguiente desayuno es un poquito más laborioso, pero os prometo que no mucho más. Se trata de una riquísima avena con chocolate y frutos rojos que hará la delicia de los más golosos. Además os voy a enseñar a prepararla de dos maneras, para que nadie tenga excusa.

Ideal para cuando nos apetezca darnos un lujo en el desayuno, sin renunciar a comer sano.


AVENA CON CHOCOLATE Y FRUTOS ROJOS


3 cucharadas de avena
1 vaso de leche (más o menos el doble de líquido que de cereal)
1 cucharada de cacao en polvo (sin azúcar)
Frutos rojos (a tu elección)
Frutos secos (a tu elección)
Endulzante favorito (azúcar moreno, sirope de agave...)


PREPARACIÓN
En un cazo ponemos la avena y la leche y lo cocemos unos 10 minutos mientras vamos removiendo. Añadimos el cacao y dejamos un minuto más hasta que tenga la consistencia de una papilla.
Otra opción, confieso que es como lo hice yo esta vez y quedó genial, es poner la leche y la avena en un bol apto para el microondas, cocemos de 2 a 3 minutos (vamos controlando), añadimos el cacao, removemos y dejamos un minuto más.
Añadimos el endulzante elegido, yo sirope de agave, las fresas, los frutos rojos y los frutos secos elegidos.

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He dejado para el final estas galletas de avena, plátano y coco que me han dejado flipando por lo ricas y fáciles que son. Además son sanas y nos ayudan con la operación bikini 2017 (jeje), así que ya estáis tardando en hacerlas.

Ideal para los amantes del plátano y del coco, pues sus dos sabores son los que más predominan. Se pueden conservar unos días dentro de una caja metálica u otro tipo de recipiente que para guardar galletas.

GALLETAS DE AVENA, PLÁTANO Y COCO


1 vaso de avena
1 vaso de coco rallado
2 plátanos (que no estén verdes)
1 cucharada de azúcar moreno (o endulzante favorito)
Opcional: pepitas de chocolate negro


PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo.
En un plato machacamos con un tenedor los plátanos. Nos debe salir la cantidad de un vaso de plátano machacado. En un bol ponemos el plátano, el coco rallado, la avena, las pepitas de chocolate y el azúcar y mezclamos todo junto. Al final amasamos un poco con las manos.
Con una cuchara (yo he utilizado una de servir helados) vamos haciendo bolas con la masa y la vamos colocando en la bandeja de horno con papel de hornear.
Aplastamos para darles forma a las galletas, yo he utilizado un vaso, y si es necesario retocamos los bordes un poco con los dedos.
Horneamos a 180ºC de 15 a 20 minutos o hasta que estén doradas.
Otra opción es, una vez frías, bañarlas con chocolate fundido y no poner las pepitas en la masa.

Fuente: Monstruorecetas





lunes, 14 de marzo de 2016

BRAZO DE PIQUILLOS RELLENO DE BRANDADA DE BACALAO con cebolla caramelizada

Se acerca Semana Santa y uno de los protagonistas de nuestras mesas es el bacalao. Aunque es un pescado que me gusta bastante, me he dado cuenta que apenas tengo recetas en el blog. En realidad, la única que tengo publicada es la que solemos comer más habitualmente en casa: Bacalao gratinado con allioli a la miel, muy sencilla y riquísima, la favorita de mi marido. Hoy os traigo otra receta con bacalao también muy facilita, aunque un poco más laboriosa. Para presentar en la mesa en un día de fiesta y dejar a los invitados con la boca abierta.


La idea me surgió ya hace tiempo, hablando con una de las mamás del cole de mi hijo. Había preparado un brazo con un bizcocho de piquillos y lo iba a llevar a una cena en casa de una amiga. No recuerdo de qué estaba relleno el suyo, creo que era con queso, pero mi mente enseguida asoció los piquillos con el bacalao, y de ahí nació esta receta. Mientras lo hacía, reconozco que eso fue una idea de última hora, me decidí por añadirle un poco de cebolla caramelizada al relleno y os puedo asegurar que fue una decisión de lo más acertada, pero si no os gusta, podéis prescindir de ella.


BRAZO DE PIQUILLOS CON BRANDADA DE BACALAO y cebolla caramelizada

Para el bizcocho de piquillos
2 huevos XL
100 gr de harina
Una pizca de sal
Medio sobre de levadura (tipo Royal)
150 gr de pimientos del piquillo (peso escurrido)

Para la brandada de bacalao
250 gr de bacalao desalado 
200 gr de patata cocida
100 gr de aceite
2 dientes de ajo
Pimienta de cayena al gusto
30 gr de leche evaporada (también puede ser nata o leche normal)

Ingredientes opcionales
Cebolla caramelizada
Aceitunas negras para decorar



PREPARACIÓN
Preparamos el bizcocho de piquillos.
Precalentamos el horno a 180ºC.
- Separamos las claras de las yemas y batimos estas primeras a punto de nieve junto con una pizca de sal. Si lo hacemos con Thermomix, ponemos la mariposa en el vaso y programamos 3 minutos, temperatura 37ºC, velocidad 3 y 1/2.
- Por otro lado trituramos los pimientos del piquillo, con las yemas de huevo. Una vez hecho puré, le añadimos la harina con la levadura y batimos un poco más hasta integrarlo todo.  Si lo hacemos con Thermomix, batiremos el piquillo con las yemas 15 segundos a velocidad 7, añadimos la harina con la levadura y volvemos a batir 15 segundos más a velocidad 7.
- Incorporamos el puré de piquillos a las claras montadas y lo integramos todo haciendo movimientos suaves.
- En una bandeja de horno, ponemos papel de hornear y echamos la mezcla en forma de rectángulo. Horneamos a 180ºC, calor arriba y abajo, de 10 a 12 minutos aproximadamente. 
- Aún caliente, lo volcamos en un trapo limpio y quitamos el papel de hornear.
- Envolvemos con el trapo para hacerle la forma del brazo y dejamos enfriar. Al hacerlo en caliente, conseguiremos que el bizcocho coja la forma para que una vez frío no se nos rompa al enrollarlo.


Preparamos la brandada de bacalao.
Yo he usado migas de bacalao que ya vienen desaladas y que son más económicas que los lomos. Pero podéis comprar el bacalao y desalarlo vosotros en casa, aunque deberéis tener en cuenta que tendréis que comenzar a desalarlo 24 horas antes de comenzar con la receta. Yo he usado bacalao y patata, esta última ayuda mucho a regular la sal del pescado, aunque por supuesto, podéis hacerlo con 500 gr de bacalao y no ponerle la patata. Eso os lo dejo a vuestra elección.
Cuando comencemos a hacer la brandada, debemos tener ya cocida la patata. Podemos hacerlo en una cazuela con agua durante unos 20 minutos, o en la Thermomix en el cestillo con un litro de agua y programando 20 minutos, temperatura 100ºC, velocidad 2 o en el microondas en un recipiente apto con tapa, con un chorrito pequeño de agua, de 5 a 10 minutos, dependiendo de la temperatura del microondas. 

Con Thermomix. En el vaso ponemos los ajos enteros, la pimienta de cayena al gusto y el aceite y programamos 6 minutos, temperatura Varoma, velocidad 3 y 1/2. Añadimos el bacalao en trozos y cocinamos 1 minuto, temperatura Varoma, velocidad 4. Trituramos 1 minuto a velocidad progresiva 4-6. Añadimos las patatas cocidas y trituramos unos segundos a velocidad 6. Por último, echamos la leche evaporada (o nata) y mezclamos unos segundos más a velocidad 6.

De manera tradicional. En una sartén ponemos los ajos enteros, la pimienta de cayena al gusto y el aceite y los confitamos a fuego no muy fuerte, con cuidado que no se nos quemen. Añadimos el bacalao desmigado y dejamos cocinar 5 minutos. En el vaso de la batidora ponemos el bacalao, los ajos, las patatas cocidas y la leche. Trituramos y vamos echando poco a poco el aceite

Fuente: Trata de CocinaR


Desenrollamos el bizcocho de piquillos que ya debe de estar frío. 


Extendemos la brandada por encima, con cuidado de dejar un margen hacia donde vas a enrollar el tronco sin rellenar, para evitar que se salga por ahí. Mi consejo es que dejéis aún más margen que el que dejé yo, pues se me salió bastante al enrollarlo.
Le añadimos la cebolla caramelizada por encima y enrollamos.


La cebolla la podéis comprar ya hecha o hacerla vosotros, es muy fácil. En una sartén ponemos un cebolla en juliana y la sofreímos a fuego medio hasta que esté transparente, añadimos 4 cucharadas de azúcar y 2 de vinagre balsámico y dejamos reducir, hasta que absorba casi todo el líquido. Otra opción, aún más fácil, es partir de una lata de cebolla ya frita a la que añadiremos el azúcar y el vinagre y dejaremos reducir.

Decoramos al gusto.


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